La Casa del Mayor de Monroyo es un recurso social de proximidad dirigido a personas mayores del municipio y su entorno, concebido como un espacio de convivencia, participación y promoción de la autonomía personal. Su finalidad es ofrecer un entorno estructurado y cercano que facilite el mantenimiento de capacidades, el bienestar personal y relacional, y la participación activa en la vida comunitaria, favoreciendo la permanencia en el entorno habitual.
El servicio ofrece atención diurna con servicio de comedor y se articula en torno a la propuesta de actividades que estimulan la autonomía y refuerzan las habilidades necesarias para desenvolverse en la vida cotidiana. Estas actividades están orientadas al mantenimiento físico y cognitivo, al desarrollo personal y al fortalecimiento de la iniciativa y la autoconfianza, respetando siempre los ritmos, intereses y decisiones de cada persona.
La Casa del Mayor es, además, un espacio abierto a la comunidad. Uno de los pilares del servicio son las actividades comunitarias, que fomentan la relación social, la convivencia y el sentimiento de pertenencia al municipio. De forma regular se desarrollan propuestas abiertas a la población mayor, como actividades físicas adaptadas, talleres de estimulación cognitiva, paseos saludables, talleres culturales o informativos, talleres de manualidades, actividades intergeneracionales y sesiones grupales orientadas al mantenimiento de la red social y la participación activa.
El recurso dispone de espacios adaptados que facilitan el autocuidado y la autonomía personal, integrados de manera natural en el desarrollo de las actividades diarias, sin un enfoque asistencial. Asimismo, se ofrece información, orientación y acompañamiento social, favoreciendo el acceso a recursos comunitarios y del sistema público de servicios sociales cuando es necesario.
De este modo, la Casa del Mayor de Monroyo se configura como un activo comunitario que contribuye a fortalecer las capacidades individuales y colectivas, prevenir situaciones de aislamiento y reforzar los vínculos sociales, desde una intervención respetuosa, no asistencial y centrada en la persona y su entorno.