La atención psicológica individualizada para familiares de personas con enfermedad de Alzheimer y otras demencias está dirigida a ofrecer un espacio de escucha, orientación y acompañamiento profesional, adaptado a las necesidades de cada persona a lo largo de las diferentes fases de la enfermedad.
El servicio proporciona apoyo emocional para afrontar el impacto del diagnóstico, los cambios en la dinámica familiar y las exigencias derivadas del cuidado. Asimismo, facilita estrategias para el manejo del estrés, la ansiedad, el duelo anticipado y la sobrecarga del cuidador, promoviendo el autocuidado y el mantenimiento del bienestar psicológico.
Durante las sesiones se trabajan aspectos como la comprensión de la enfermedad, el desarrollo de habilidades de comunicación y resolución de problemas, la gestión de emociones, la toma de decisiones... La intervención se adapta a la situación personal y familiar de cada usuario, garantizando una atención confidencial, cercana y continuada.
Esta actividad contribuye a mejorar la calidad de vida de las familias, reforzando su capacidad para afrontar el proceso de cuidado y ofreciendo un acompañamiento profesional que favorece el bienestar emocional y la continuidad de los cuidados en el entorno familiar.