Alrededor de este espacio de convivencia natural, se organizan actividades recreativas mensuales que fortalecen los vínculos entre los residentes y la comunidad. Además, como parte del huerto terapéutico, se llevan a cabo sesiones semanales de fisioterapia que combinan ejercicios de fuerza, equilibrio y ergonomía con juegos de destreza mental.
Este proyecto, ecológicamente sostenible, tiene como objetivo combatir la sensación de soledad que a menudo experimentan los residentes, además de proporcionar alimentos de temporada para el autoconsumo de la residencia.