Programa Terapéutico Adicciones

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Se parte de una formulación biopsicosocial y multifactorial, en la cual se entiende que tanto en el consumo de sustancias como en las conductas adictivas, la persona se inicia y se mantiene por unas complejas interacciones entre la vulnerabilidad, el contexto, la conducta y sus consecuencias. Las conductas de uso y abuso de drogas o conductas adictivas no dependen de un factor aislado, sino que están originadas y mantenidas por diversos factores de naturaleza multidimensional.
Así, el denominado modelo bio-psico-social es el marco contextual aceptado por la gran mayoría de los autores, que tiene la facultad de poder considerar las interacciones entre el ambiente y los factores farmacológicos implicados en las conductas de consumo de sustancias, con independencia del tipo. Desde este punto de vista, el consumo o rechazo de drogas vendría descifrado por los efectos de las sustancias, los factores contextuales y la vulnerabilidad del propio sujeto (Secades, García, Fernández-Hermida y Carballo, 2007). Por estas razones, los Trastornos por Dependencia de Sustancias y otras adicciones, pueden perturbar muchas áreas del funcionamiento de la persona y que, por tanto, demandan un abordaje de igual modo multimodal, que incluya aspectos biológicos, conductuales y sociales. Algunos dispositivos del tratamiento pueden ir orientados directamente a los efectos del uso de la sustancia o de la ejecución de la conducta objeto de adicción, mientras que otros se deben centralizar en las condiciones que han contribuido o que han sido el resultado del consumo de drogas o de la práctica de la conducta adictiva. Es por ello, que desde ARAIS se aboga por una orientación Cognitivo- Conductual, teniendo en cuenta los principios del aprendizaje clásico y el manejo de contingencias. Implementada por las llamadas Terapias de Tercera Generación así como otras Terapias Complementarias.

Los seres humanos repiten una y otra vez aquellas conductas
que les proporcionan placer o les alivian el displacer, y entre ellas se
encuentran las conductas que llevan a la adicción. Las drogas acompañan al ser
humano desde tiempos inmemorables y su uso se remonta a los primeros escritos,
ya en Egipto y Mesopotamia se hablaba de una sustancia embriagadora.

Cuando una persona ha desarrollado el hábito de tener que
recurrir a una(s) sustancia(s) o comportamiento compulsivo para cambiar su
estado de ánimo, y a pesar de los problemas que esto le ocasiona no puede
evitar consumir la sustancia o suspender la conducta; estamos frente a un
problema de adicción.

Todavía no hemos
logrado responder a la pregunta de por qué las personas se hacen adictas y
adquieren y mantienen una conducta tan desadaptada que les lleva en muchos
casos a la autodestrucción
” (Tirapu, Javier; Landa, Natalia y Lorea, Iñaki.
Cerebro y Adicción. 2004), así es el fenómeno adictivo.

No es tan importante el consumo (sustancia que se consume,
cantidad, frecuencia o la conducta problema) como las consecuencias que tiene
en la persona, tanto en el momento del hecho como en su vida en general. La
persona adicta tiende a organizar su vida de modo que se le facilite obtener y
consumir la droga o la conducta, evitando directa o indirectamente que las
circunstancias interfieran en su actividad núcleo de la adicción.









Lo que hace que una adicción se defina como tal es que esta
se vuelva en contra de la persona. Al principio se obtiene una aparente
gratificación, pero tarde o temprano empieza a tener consecuencias negativas
para su vida, y al individuo le resulta imposible controlar o detener su
conducta.

Las Comunidades Terapéuticas son, en el Principado de
Asturias, centros privados-concertados sin ánimo de lucro, cuya labor se
orienta a la rehabilitación e incorporación social de las personas con
Trastorno por Dependencia de Sustancias u otras adicciones. En el ámbito
territorial que nos ocupa operan además de ARAIS, otras dos comunidades
terapéuticas que atienden a usuarios/as con esta misma problemática, tanto de
la propia comunidad autónoma como de otras. Las plazas ofertadas y los
servicios ofrecidos son necesarios pero insuficientes para afrontar esta
problemática social, hecho constatado por la demanda de las mismas, que se ve
incrementada por la coyuntura económica y social de los últimos años. La
experiencia, evidencia la dificultad de trabajar en el mismo ambiente con
diferentes tipos de adicciones y patologías asociadas (patologías duales) a
cada una de ellas: al trabajar con personas con una diversidad de casos los
criterios y objetivos no pueden nunca seguir una pauta similar y han de
adaptarse individualmente hasta el punto de crear una desestructuración tanto
en la filosofía como en la metodología de trabajo de la comunidad.



Precisamente en Asturias, ha habido estudios que demuestran
que hubo un período en el que un importante número de personas con TDS fue
acumulando experiencias fallidas de tratamiento (Delegación del Gobierno para
el Plan Nacional Sobre Drogas, 1991), fracasos y, de esta manera,
desmoralización y deterioro personal y socio-familiar (el 60% de la población
entrevistada en Asturias había hecho más de dos tratamientos entre 1987 y 1990
y el 20% más de cuatro) (Marina, 1993), con una altísima tasa de problemas
legales, muchas veces unidos a Trastorno de personalidad antisocial, falta de
valores, etc.



Con base en esta situación, el proyecto de Comunidad
Terapéutica de ARAIS pretende implementar una intervención eficaz que logre que
la rehabilitación e inserción social de las personas con trastornos por uso de
sustancias evitando la exclusión social en los casos en los que esto sea
posible, logrando al menos la capacitación para una vida normalizada en los
casos de personas en las que la patología dual o donde el deterior
físico-cognitivo sean severos.



Se trata, en el caso de ARAIS, de un Programa libre de
drogas sin una duración fija establecida, que variará en función de la
evolución del o la  paciente, oscilando
entre  los cuatro y doce meses, siendo
Alta Terapéutica una vez alcanzados los objetivos individuales.



Hay que señalar que
una Comunidad Terapéutica es un centro residencial, en el que se permanece todo
el día (o la mayor parte de él, dependiendo de la fase del proceso en la que se
encuentre la persona). Los y las residentes  conviven de forma continua y permanente con
miembros del equipo terapéutico, siempre y a cualquier hora hay miembros del
equipo presentes en el centro.



La vida dentro de
la Comunidad Terapéutica intenta reproducir a pequeña escala la vida cotidiana
real, en la que todas las personas en ella implicadas, cumplen con sus roles
reales, interaccionando y desarrollando sus papeles en esta micro-sociedad, favoreciendo
que se produzca un conocimiento personal compartido de todas las personas,
residentes y miembros del equipo, con el objetivo de que se produzcan intensos,
y lógicamente positivos, efectos sobre los primeros. El logro de tales efectos
lo potencia el limitado número de plazas que se da en ARAIS, lo que posibilita
que este conocimiento personal compartido de todas las personas implicadas en
el proceso, residentes y miembros del equipo, se consiga más rápido y de forma
más profunda.



Todo esto hace que
la vida cotidiana en la Comunidad sea la fuente de un aprendizaje social,
producido en un contexto de especial densidad de las relaciones sociales. La
implementación de los distintos grupos terapéuticos,  en combinación con terapias individuales y
técnicas educativas, da como resultado una fuerte sinergia entre todas las
intervenciones, ya que aumenta la densidad de las relaciones sociales, de los
procesos de aprendizaje y de la intervención terapéutica hasta lograr un óptimo
rendimiento de todas ellas.



El procedimiento
para gestionar la Comunidad Terapéutica gira en torno al organigrama, este es
un organigrama claro, en el cual las responsabilidades están bien definidas. Para
el cumplimiento de esto se hace necesaria la firma de un Contrato Terapéutico,
la existencia de una Normativa  Interna que
debe ser conocida por los y las residentes, así como unos horarios y cuadrantes
en los que se recogen las distintas actividades y tareas y que se encuentran
visibles y a disposición de todas las personas en todo momento.



ARAIS oferta su
Comunidad Terapéutica a personas inmersas en una adicción y con diferentes
tipos de problemas que, habitualmente, presentan una combinación especialmente
problemática de dificultades  de índole
sanitaria, social, psicológica, emocional, moral y judicial. El paso por la
Comunidad tiene como objetivo ayudar a los y las residentes a construir un
nuevo proyecto de vida alternativo fuera de la Comunidad, de forma racional y que
les permita minimizar, evitar o controlar tales problemas.



En el contexto de
la Comunidad Terapéutica las personas que en ella residen deben ir adoptando
progresivas y crecientes responsabilidades ya que no son meros sujetos pasivos
que reciben ayuda por parte de los y las profesionales, sino que al asumir
tales responsabilidades y roles son participes de su propio proceso,
contribuyendo al fortalecimiento e intensificación de  la vida comunitaria y ayudando a quienes
acceden al centro después que ellas a integrarse. A través de este proceso se
desarrolla además un potente entorno de autoayuda que contribuye de forma muy
intensa al desarrollo y a la mejora personal.



La Comunidad
Terapéutica de ARAIS es un centro residencial, pero no es, ni lo pretende, una
institución total que afronta y resuelve todos de problemas de los residentes,
ya que para esto existen por un lado las redes generales de atención que se
ocupan de problemas los específicos (el sistema sanitario, servicios sociales,
sistema educativo, etc.) en los que persona debe adquirir la capacidad de
desenvolverse, si no la posee ya; y por otro debe procurarse la participación e
implicación del entorno familiar, cuando lo hay y es positivo, en la resolución
de problemas y la incorporación social. Como es muy frecuente que los
residentes en una Comunidad Terapéutica de ARAIS presenten problemáticas muy
agudas, se trabaja en estrecho vínculo con los servicios generales, ya que
existe un equipo profesional capaz de realizar las tareas que tal coordinación
exige. 


Población

Población General - Cualquiera (Adicciones)

Persona de contacto

Equipo Terapéutico de ARAIS (985822964) (arais@arais.org)

Fecha de última actualización de la actividad

22/05/2019

Situación actual de la actividad

Activa

Gratuita

Localización

  • Avenida Prahúa 12 33120 Pravia Pravia Pravia Asturias Asturias España